Desde la infancia me destaqué por la docilidad y bondad de mi carácter. La ternura que abrigaba mi corazón era tan grande que llegaba a convertirme en objeto de burla para mis compañeros. Me gustaban especialmente los animales, y mis padres me permitían tener una gran variedad. Pasaba a su lado la mayor parte del tiempo, y jamás me sentía más feliz que cuando les daba de comer y los acariciaba. Este rasgo de mi carácter creció conmigo y, cuando llegué a la virilidad, se convirtió en una de mis principales fuentes de placer. Aquellos que alguna vez han experimentado cariño hacia un perro fiel y sagaz no necesitan que me moleste en explicarles la naturaleza o la intensidad de la retribución que recibía. Hay algo en el generoso y abnegado amor de un animal que llega directamente al corazón de aquel que con frecuencia ha probado la falsa amistad y la frágil fidelidad del hombre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Breathe no more.
Estuve mirando en el espejo por tanto tiempo, que empiezo a creer que mi alma, esta del otro lado. Todas las pequeñas piezas cayendo, haciendose trizas,pedazos de mi muy filosos para juntarlos de nuevo, muy pequeños para importar, pero suficientemente grandes para cortarme en pedazos.Si tratara de tocarla, y sangro, sangro, y respiro.NO respiro mas..
